Ramen

Si uno va a vivir a un país extranjero, suele echar de menos algunos platos típicos de su tierra. Para los japoneses que vivimos fuera de Japón, rāmen es seguramente uno de los platos que más nostalgia nos genera. Tiene un tipo de sabor que te viene a la mente de repente y te deja con un antojo irresistible.

Rāmen viene originalmente de China y por eso lo llamamos también “Chuuka soba” (pasta china) en japonés. Pero actualmente es un plato tan cotidiano como querido. En Japón encontramos numerosos restaurantes de rāmen que compiten fieramente entre sí.

Aquellos que viven en Japón, si un día les apetece un bol de rāmen, simplemente pueden ir a su restaurante favorito. Pero si vives fuera, probablemente no tienes muchos restaurantes de rāmen o ninguno en tu vecindad. Además, si eres vegano o vegana, tienes aún más complicación, porque normalmente los restaurantes no ofrecen rāmen vegano. El potente caldo de ramen está enriquecido en general a base de carne o pescado. En los últimos años, en algunas ciudades grandes de Japón han abierto restaurantes que ofrecen rāmen vegano, pero todavía son una minoría.

Para reproducir el sabor intenso de rāmen sólo con ingredientes veganos, hay algunos ingredientes indispensables. En nuestra opinión, no pueden faltar el aceite de sésamo tostado, el jengibre (y el ajo), la cebolla tierna o puerro y los brotes de soja. También está rico si se le añade setas shiitake.

Rāmen japonés tiene varios subtipos. Los más clásicos son shio-rāmen (rāmen salado), shōyu rāmen (rāmen con sabor de salsa de soja), miso-ramen (rāmen con miso) y tonkotsu rāmen (rāmen con caldo extraído de huesos de cerdo, cuyo caldo se ve de color blanco). Se pueden encontrar más variedades en diferentes zonas de Japón.

Lo que preparamos hoy es una versión vegana de shōyu-rāmen. En cuanto a la pasta, normalmente utilizamos fideos hechos de harina de trigo para yakisoba (fideos salteados japoneses). Solemos poner unos 190 gramos de pasta seca para dos personas.

Si no os resulta fácil encontrar una pasta similar, también podéis utilizar otros tipos de pasta como sustituto. Utilizamos de vez en cuando sōmen (pasta japonesa muy fina), que se puede encontrar en establecimientos que tienen productos asiáticos.

Obviamente se ve diferente a rāmen y sabe también diferente a rāmen. Pero el sabor no está nada mal. Lo bueno de utilizar sōmen es que se hace muy rápido, pero hay que vigilar que no se pase.

Algunos fideos hechos de arroz también podrían combinar bien. Personalmente no me parece buena idea utilizar la pasta de spaghetti para hacer rāmen, aunque también es cuestión de gustos.

 

Ingredientes (para dos personas):

  • Pasta para rāmen (cantidad para dos personas)
  • 150 g. de brotes de soja
  • Col china o col (cantidad equivalente a dos hojas grandes)
  • 1 cebolleta o puerro
  • 1 trozo (unos 5 cm) de alga kombu (si se utiliza el caldo en vez de agua, no hace falta)
  • 15 g. de jengibre
  • 1.5 cucharadas de aceite de sésamo tostado
  • 700 ml de agua o de  dashi
  • 2 cucharaditas de sal marina
  • 1.5 cucharada de salsa de soja
  • Pimienta blanca (cantidad al gusto)
  • Sésamo blanco tostado y machacado (al gusto)
  1. Preparar abundante agua caliente en una cazuela grande para cocer la pasta posteriormente
  2. En otra cazuela o sartén poner aceite de sésamo y jengibre rallado y calentarlo a fuego lento
  3. Cortar en tiras la col china o la cebolla tierna (o el puerro) y lavar y escurrir bien los brotes de soja
  4. Cuando el jengibre comience a soltar un buen olor, añadir y saltear la cebolla tierna (o el puerro), la col china y los brotes de soja en este orden
  5. Cuando las verduras estén ligeramente tiernas, se les añade agua, el trozo de alga kombu, sal marina, salsa de soja y pimienta blanca, y cocer algunos minutos más hasta que las verduras estén hechas
  6. Cocer la pasta (se recomienda cocinar un poco más dura de lo normal porque después se ablanda en la sopa caliente)
  7. Escurrir bien la pasta y ponerla en boles
  8. Poner la sopa caliente en los boles y poner encima un poco de aceite de sésamo tostado y sésamo tostado y machacado, si os gusta (el kombu está todavía duro probablemente. Se aparta y se guarda para otros platos)

Notas:

¿Agua o dashi (caldo japonés)?: si, en vez de agua, se dispone de  dashi (de shiitake seco, de kombu, etc.), se puede utilizar también. Si un día antes se pone en remojo shiitake seco, con su agua también se puede enriquecer el rāmen. En caso de que se utilice dashi, no hace falta poner el trozo de alga kombu que está en la lista de los ingredientes.

Punto de sal: el caldo de rāmen sabe mejor si se sazona un poco más fuerte que otras sopas. La cantidad indicada se basa en la sal marina que utilizamos y con sal de mesa puede ser demasiado salado. En todo caso, id probando.

Aceite de sésamo: no os olvidéis de poner un poco de aceite de sésamo al final porque su aroma da un buen toque.

Alga kombu: si el alga kombu está todavía dura, se puede utilizar para hacer por ejemplo otra sopa. Si se corta finamente y se añade, le da un buen sabor al caldo.

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