Una experiencia en una casa macrobiótica (1)

Recientemente visitamos el Mas Serinyà, una casa rural que está Campllong (Girona), a una hora y media aproximadamente en coche desde Barcelona. En esta casa organizan diariamente clases de cocina macrobiótica.
Nosotros no somos practicantes de la macrobiótica, pero nos interesaba hacer esta visita porque últimamente hemos tenido oportunidades de probar algunos platos macrobióticos y sabíamos que es un tipo de comida que está bueno y que, sobre todo, sienta bien al cuerpo.

La macrobiótica es una enseñanza y filosofía fundada por George Ohsawa (o Yukikazu Sakurazawa, en su nombre original japonés). La cocina macrobiótica principalmente se basa en la utilización de productos vegetales, pero a diferencia del vegetarianismo en general, tiene en cuenta el equilibrio de las dos energías opuestas, el yin y el yang, en la elección de los ingredientes y de la manera de cocinar. También se caracteriza por su énfasis en el consumo de los cereales en la dieta.

En este blog no sólo queremos presentar recetas de cocina vegetal, sino crear también un espacio que incorpore informaciones culturales sobre la cocina japonesa, así que aprovechamos esta ocasión para hacer un pequeño reportaje sobre la macrobiótica, que se originó en Japón.

Durante nuestra estancia en el Mas hemos degustado una comida, una cena y un desayuno. Resumiremos nuestra experiencia en este artículo y en otro que publicaremos próximamente. Como podremos ver, los ingredientes utilizados son muy sencillos y lo es también la manera de cocinar, pero esta sencillez no hace sino destacar aún más el sabor de cada ingrediente.

Jordi Nicolau, que regenta la masía, tiene 36 años de experiencia siguiendo la dieta macrobiótica. Él nos dijo que para crear buenos platos no es necesaria mucha sofisticación, sino que cuanto más sencillo sea el modo de preparación, mejor sale la comida. Estas palabras se corroboraban completamente cuando teníamos sus platos delante de nosotros.

Menú de la comida

  • Sopa de zanahorias, puerros y salsafí con caldo de cocción de coliflor (salsafí es un tubérculo que se cultiva en Girona y que se parece a la chirivía.)
  • Arroz integral cocido
  • Ensalada de lechuga y coliflor cocida, con salsa hecha de pasta de umeboshi, salsa de soja tamari y aceite de oliva
  • Quinoa cocida
  • Nitsuke de acelgas, cebollas y puerros
  • Aceitunas negras con orégano
  • Aceitunas verdes picantes
  • Gomashio
  • Pastel de manzana
  • Té (kukicha)

Entre las cosas que probamos, la que más nos impresionó fue el pastel de manzana. De hecho, nuestro primer trabajo como aprendices de cocina fue pelar muchas manzanas 🙂

Es un pastel, pero no lleva ni azúcar, ni harina de trigo, ni mantequilla, ni huevos, ni tampoco leche. Pero es dulce, porque lleva abundantes manzanas y también porque contiene pasas en la masa crujiente de la superficie, hecha de almendras y de polenta (sémola de maíz).

Básicamente éstos son todos los ingredientes que lleva y nos sorprendió que pudiésemos hacer un pastel tan bueno de una forma tan sencilla. Pensamos que, si este pastel está tan bueno, muchas cosas que solemos añadir para hacer pasteles convencionales no harían falta en realidad.

La masa obtiene un color atractivo y apetitoso en el horno. Cuando mezclábamos almendras en polvo y polenta para hacer esta masa, nos venía un aroma que nos resultaba muy familiar, pero no sabíamos a qué olía. Unos días después, nos dimos cuenta de que se parecía al aroma de Corn Flakes porque llevaba polenta que esta hecha de maíz.

Uno de los platos que me llamó la atención era “nitsuke”. En Japón esta palabra se utiliza para hacer referencia a la manera de cocinar un ingrediente en poca cantidad de caldo sazonado con salsa de soja, mirin, azúcar, sake, etc. Este método de cocción se utiliza habitualmente para preparar pescado.

Pero según Jordi, en la macrobiótica la palabra “nitsuke” tiene otro significado. El nitsuke se prepara con verduras salteadas con aceite de sésamo y cocidas, tapadas posteriormente con nada más que el agua que sale de las verduras. Se puede condimentar con sal o con la salsa de soja tamari. Es un sabor que tiene mucha atracción y se combina bien con cereales. Me gustó tanto que lo he preparado ya unas cuantas veces con diferentes verduras, ya que prácticamente se puede hacer con cualquier verdura.

En el próximo artículo hablaremos de la cena y el desayuno.

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2 comentarios en “Una experiencia en una casa macrobiótica (1)

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